La gobernadora interina de Sinaloa, Yeraldine Bonilla, afirmó que el nombramiento del general en retiro Gerardo Mérida Sánchez como secretario de Seguridad Pública estatal fue una decisión de la Sedena y no del gobernador con licencia Rubén Rocha Moya. La declaración surge tras la detención del exfuncionario en Estados Unidos, donde enfrenta acusaciones relacionadas con narcotráfico.
Documentos judiciales señalan que Mérida habría recibido sobornos de la facción de “Los Chapitos” y facilitado operaciones criminales mediante filtración de información y protección institucional. De ser declarado culpable, podría enfrentar penas que van desde 40 años de prisión hasta cadena perpetua. Bonilla aseguró que la situación no afecta el funcionamiento del gobierno estatal.

