TV Azteca respondió al llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum para que la ciudadanía deje de ver los canales de la televisora, calificándolo como un intento de censura. En una carta abierta, la empresa acusó al gobierno federal de buscar silenciar voces críticas y de tratar de influir en la opinión pública mediante presión política.
La televisora afirmó que continuará publicando investigaciones sobre corrupción y vínculos entre actores políticos y el crimen organizado, pese a lo que considera ataques y persecución. También recordó que su relación con el gobierno cambió tras disputas fiscales con el SAT, lo que derivó en una postura más crítica hacia la administración federal.

