La presidenta Claudia Sheinbaum reiteró su postura respecto a la presencia de agentes estadounidenses en Chihuahua, asegurando que el tema no es político sino de soberanía. Señaló que, aunque se reconocen los resultados en materia de seguridad del estado, la entrada de personal extranjero sin los permisos correspondientes es un asunto que debe atenderse con firmeza. Subrayó que la soberanía y los principios constitucionales no son negociables.
Sheinbaum también respondió a legisladores de oposición que han pedido mayor intervención de Estados Unidos en temas de seguridad. Afirmó que, aunque existan diferencias políticas, todos los actores deben cumplir con la Constitución. La mandataria insistió en que la discusión debe centrarse en el respeto a las normas y en la correcta coordinación entre niveles de gobierno.

