Documentos oficiales revelaron que las locomotoras y coches adquiridos para el Tren Interoceánico provienen de segunda mano, con una inversión superior a 61 millones de dólares. El contrato firmado en 2025 incluyó locomotoras europeas y estadounidenses fabricadas entre las décadas de 1970 y 1980, aunque sometidas a mantenimiento mayor en años recientes.
Expertos en transporte ferroviario señalaron que el principal reto no es la antigüedad de los equipos, sino su compatibilidad técnica con la infraestructura mexicana. La Secretaría de Marina aseguró que se realizaron pruebas de campo y adecuaciones para garantizar la operación segura en el corredor del Istmo de Tehuantepec.

