La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, respondió a cuestionamientos sobre la llamada “mansión dorada” durante una entrevista con el periodista Ciro Gómez Leyva. Aseguró que la propiedad corresponde a una herencia de su difunto esposo, Víctor Cruz Russek, empresario reconocido en la ganadería y la industria automotriz.
Campos explicó que la residencia fue construida por su marido con la intención de que ella y sus nietos contaran con un espacio para vivir y convivir. Señaló que la sociedad chihuahuense conocía la trayectoria de Russek y su carácter honesto y trabajador.
La mandataria afirmó que se encuentra tranquila y en paz, pues no tiene nada que ocultar. Invitó a que se investigue el origen de la propiedad, reiterando que no existe irregularidad alguna en su posesión.

