El Centro Histórico de Chihuahua, alguna vez considerado el corazón vibrante de la capital, enfrenta hoy un panorama de abandono y deterioro. Más de 600 edificios catalogados como monumentos históricos presentan daños visibles, mientras calles y plazas que antes eran concurridas lucen desoladas.
El cierre de comercios emblemáticos y la proliferación del comercio informal han acentuado la decadencia de la zona. Vecinos y especialistas lamentan la falta de inversión y de un plan integral que permita rescatar este espacio patrimonial.
A pesar de los esfuerzos parciales de administraciones pasadas, el deterioro continúa. Sin embargo, expertos señalan que existen modelos exitosos en otras ciudades que podrían aplicarse para revitalizar el centro, combinando restauración arquitectónica, ordenamiento urbano y actividades culturales.

