El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, viajó al municipio de Bocoyna, específicamente a la localidad de Creel, para participar en la entrega de diversos apoyos destinados a familias de la comunidad ralámuli, una iniciativa que contó con el respaldo de la University Medical Center (UMC) de El Paso. La acción humanitaria logró reunir y distribuir artículos esenciales para hacer frente a las necesidades básicas de la población, en un esfuerzo de colaboración entre diversas entidades.
Los apoyos consistieron en bicicletas, juguetes y dulces dirigidos a niñas y niños de la región, así como chamarras, cobijas, colchonetas, tamales y paquetes de despensa. Adicionalmente, se entregó tela para la confección de indumentaria tradicional. Esta importante recaudación fue el resultado de la solidaridad de la asociación UMC, la organización Korachi, y los Gobiernos Municipales de Chihuahua y Bocoyna, junto con la cooperación de la exdiputada local Adriana Fuentes. Durante su intervención, el Alcalde Bonilla hizo un reconocimiento a la comunidad ralámuli por su papel esencial en la protección de la Sierra Tarahumara, a la que calificó como el corazón de Chihuahua y guardianes fundamentales del ecosistema natural presente en San Juanito, Bocoyna y Creel. El munícipe también se comprometió a seguir siendo un aliado constante para atender las demandas de esta comunidad, cuya gente se distingue por su valentía y esfuerzo en todo el estado.
Por su parte, Macario Hermosillo, presidente municipal de Bocoyna, aprovechó la ocasión para destacar la relevancia del trabajo conjunto que se realiza en beneficio de la comunidad ralámuli, resaltando la labor de la asociación UMC en la asistencia a personas con problemas en pies y manos. Es crucial mencionar que la Fundación UMC de México, una extensión de la University Medical Center Foundation de El Paso, funciona como un modelo binacional de cooperación médica y humanitaria, con un historial de más de cien cirugías realizadas a niñas y niños mexicanos de bajos recursos. Su participación en Bocoyna subraya un relato de unidad, esperanza y colaboración internacional en la Sierra Tarahumara.

