Entre octubre y diciembre se registra la mayor afluencia de visitantes en la capital del estado, lo que genera expectativas positivas entre comerciantes y prestadores de servicios. De acuerdo con Alejandro Lazzarotto, este periodo concentra la mayor ocupación hotelera del año, reflejo del incremento de turistas que llegan a la ciudad.
Los locatarios consideran que esta tendencia podría traducirse en una derrama económica significativa para el cierre de año, beneficiando a diversos sectores comerciales. La temporada alta representa una oportunidad para fortalecer ventas y dinamizar la actividad económica local.

