La Arquidiócesis de México fijó postura ante la intención del Gobierno Federal de establecer lineamientos para los medios informativos. A través de un editorial, advirtió que cualquier mecanismo estatal que busque determinar la veracidad o aceptabilidad de opiniones podría derivar en censura previa, afectando un derecho fundamental.
La Iglesia señaló que la libertad de expresión implica responsabilidades, pero ninguna autoridad debe condicionar de forma anticipada lo que los ciudadanos expresan. Propuso un decálogo que incluye la inexistencia de censura previa, responsabilidad y derecho de réplica, autorregulación ética y formación de ciudadanía crítica, destacando que el debate público se fortalece con mayor compromiso ético, no con restricciones.

