En distintos puntos de la ciudad, comerciantes han manifestado que continúan con sus actividades sin temor, aunque con medidas de precaución ante los hechos de violencia registrados en la región. Señalan que la presencia de las autoridades estatales ha generado un ambiente de mayor confianza, lo que les permite mantener abiertos sus negocios y atender a la clientela con normalidad.
Los locatarios reconocen que la situación de seguridad es un tema sensible, pero aseguran que no han tenido afectaciones directas en sus establecimientos. Afirman que la vigilancia constante y los operativos en zonas comerciales han sido determinantes para que puedan seguir trabajando con relativa tranquilidad.
Algunos comerciantes subrayan que, más allá de la percepción de riesgo, la economía local necesita mantenerse activa. Por ello, consideran que la coordinación entre gobierno y sociedad es fundamental para enfrentar los retos actuales y garantizar que las actividades productivas no se detengan.

