En México, siete de cada diez pacientes con cáncer reciben su diagnóstico en etapas avanzadas, lo que complica el tratamiento y reduce las posibilidades de recuperación. Ante esta situación, la Asociación Mexicana de Lucha Contra el Cáncer presentó un nuevo modelo de atención que busca mejorar la detección temprana y reducir el impacto económico en las familias.
El esquema propone una ruta integral que incluye prevención, estudios médicos, tratamientos protocolizados y acompañamiento continuo, evitando la fragmentación de servicios que suele retrasar la atención. Con ello se pretende disminuir los gastos imprevistos y el abandono de terapias, una problemática frecuente en el país debido a la falta de recursos y cobertura médica.

