La presidenta de la Asociación de Comerciantes del Centro, Claudia Portillo López, aclaró que los locales desocupados en el corazón de la ciudad no responden a una caída en las ventas, sino al incremento en los costos de renta. Señaló que muchos de estos espacios permanecen vacíos porque los propietarios prefieren mantener los precios altos antes que ajustarlos a la realidad del mercado.
Portillo explicó que un local pequeño en el Distrito Ángel puede alcanzar entre 10 mil y 20 mil pesos mensuales, lo que representa un reto para los comerciantes que buscan mantenerse en la zona. Reconoció que la competencia de los centros comerciales también influye, aunque destacó que el Centro Histórico conserva su atractivo por las características únicas que ofrece a visitantes y consumidores.
La dirigente de Cocentro subrayó que, pese a las dificultades, los locatarios mantienen confianza en la zona. Aseguró que el centro sigue siendo un punto de encuentro y actividad económica, por lo que la expectativa es que los espacios vacíos se ocupen conforme se ajusten las condiciones de renta

