El Tren Maya acumula deudas por 2,470 millones de pesos hasta septiembre, cifra cuatro veces mayor a los 620 millones registrados en enero, según documentos oficiales. Analistas señalan que, al igual que Pemex y CFE, el proyecto gasta más de lo que ingresa y depende de subsidios federales desde que inició operaciones en diciembre de 2023. Organizaciones como Imco, Fundar y Greenpeace advierten sobre irregularidades ambientales, sobrecostos y falta de transparencia, ya que gran parte de la información fue reservada por motivos de “seguridad nacional”. El académico Miguel González de la UNAM recordó que el costo real de la obra supera ampliamente los 120 mil millones de pesos estimados originalmente, y que podría rondar los 500 mil millones. La Auditoría Superior de la Federación detectó anomalías por 3 mil millones de pesos entre 2023 y 2024. Aunque el gobierno celebró que el tren alcanzó 1.2 millones de pasajeros en 2025, especialistas insisten en que la operación de transporte de pasajeros no es rentable y que el equilibrio financiero dependerá del manejo de carga, previsto para 2026

