Según el informe más reciente del organismo climático europeo Copernicus Climate Change Service (C3S), la temperatura media global entre enero y noviembre de 2025 supera en 1.48 grados Celsius los niveles preindustriales, lo que pone al año en camino de ser el segundo o tercero más caluroso de la historia, solo detrás del récord absoluto de 2024.
Los datos también muestran que noviembre fue uno de los meses más cálidos jamás registrados, con un promedio global cercano a 1.54 grados sobre niveles preindustriales. Esa anomalía térmica se traduce en un incremento sostenido de eventos extremos como olas de calor, inundaciones, incendios forestales y fenómenos meteorológicos intensos en distintas regiones del planeta.
De prolongarse esta tendencia, el periodo 2023-2025 cerraría como el primer trienio cuyos promedios superan la barrera de 1.5 grados Celsius por encima del nivel preindustrial. Esa cifra constituye un umbral clave para los objetivos establecidos en el Acuerdo de París, diseñado para evitar los impactos más peligrosos del cambio climático.
Los expertos advierten que estos cambios reflejan no solo variaciones naturales del clima, sino una intensificación del calentamiento global impulsado por las emisiones de gases de efecto invernadero. Aun con esfuerzos crecientes en energías renovables, los niveles de contaminación y de calor en los océanos y la atmósfera siguen en ascenso, lo que incrementa el riesgo de desastres naturales y crisis ambientales en todo el mundo.

